8.27.2010

Ser vulgar

Edward Hopper. Room in New York, 1932.

Llega hasta ella otra vez la luz del día,
dibuja en la penumbra su figura
que abstraída rehace la coleta,
un gesto que antes era
prodigio, maravilla, qué sé yo
y hoy mis ojos ingratos
de tanto verlo entienden ordinario.
Se acerca, adiós, un beso.
Me abandona y se lleva silenciosa
la luz y yo me arrastro hasta el calor
que moroso se muere entre la almohada,
porque imagino el día que me espera
más vulgar que el que supo Gil de Biedma.


No hay comentarios:

Publicar un comentario